EL UBRIQUE MÁS ALTO Y aún sigo pensando en el arrollo que rompía en su punto más álgido cuando nací. Reventando a modo de vinagreras en primavera, de los gilgueros nerviosos en la era. De botas y latas corriendo delante de mi, como si quisiesen llegar antes. De barro rojo pasando por alfombras de verde musgo. El piconero con sus botas de agua, cruzando para poder saltar ese escalón negro de cisco y entrar a vender para llevar unos duros a casa. Aún pienso en mi gente humilde, servicial, vecinos educados, viejos con caramelos en los bolsillos, que poder ofrecer desinteresadamente a niños de otros, a niños cualquiera,como si fueran suyos. Y los padres honraban a los suyos poniendo sus nombres a los que estaban por venir. Todavía siento a las mujeres charlando en las puertas, en las plazas. Abrazando la tarde partiendo aceitunas y recibiendo el día barriendo piedras.Cuidando a sus viejos hasta el final. Y quiero seguir oyendo valores de mujeres sabias,trabajadoras; ...
Deja que la telaraña atrape tus buenos recuerdos y los malos pasen por el agujero del centro y se desvanezcan